NUESTRO GRANITO DE ARENA

Las raíces del árbol, y las nuestras, son muy importantes, son una reserva de energía con la que usualmente no contamos. Como personas con nuestra propia historia y la de toda la humanidad, desde que existe, llevamos en nosotros una fuerza, un impulso, que es evolutivo y se mantiene y se trasmite en todas las generaciones y funciona, aparentemente, por su cuenta. Es el impulso evolutivo. Nos hemos imaginado que puede haber sido el camino de los seres humanos desde las cavernas hasta aquí. Entonces si la evolución, o el progreso, se desarrollan e incluye nuestra participación, nuestro granito de arena, queda claro que el impulso evolutivo nos está señalando una línea, muy amplia, sobre la cual podemos ordenar los niveles de nuestros objetivos.
Alberto Costa Meschberg Psicólogo y Coach Profesional enRivas, alcostames.com

EL SENDERO HACIA EL OBJETIVO

Los sentidos pueden ajustarse, las gafas y los audífonos son ejemplos. La interpretación de lo que nos informan nuestros sentidos es lo que más nos debe importar y verificar. También se pueden y deben ajustarse. Lo fundamental es no dejarse aprisionar por lo que parecen ser: la gente, los conflictos y las cosas. De acuerdo con nuestro objetivo es más que conveniente volver a mirar, oír, tocar, gustar y oler más de dos veces. Esta intencionalidad, la de verificar lo que se percibe de una situación determinada, de una persona o de un objeto nos servirá para todo, especialmente para definir con más precisión el sendero que nos lleva a lograr el objetivo que nos hemos propuesto.
Alberto Costa Meschberg, Psicólogo y Coach Senior en Rivas, alcostames.com

 

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